El secreto de un buen croissant

Si bien es cierto que se trata de una masa hojaldrada, en la elaboración del croissant (o curasan) existen algunas características que lo hacen muy diferente y que le otorgan esa textura y aroma tan particular. Algunas de esas características son:

  • Se trata de una masa fermentada (contiene levadura) y requiere de un tiempo previo de reposo (fermentación) antes de su introducción en el horno.
  • Originalmente se realiza con mantequilla, lo que le aporta un aroma y sabor especial y delicado. También encontramos algunos realizados con margarinas mejoradas según la zona. En especial en aquellos lugares con climas muy calurosos, donde se hace difícil su manipulación.
  • Necesita de una cantidad de dobleces para conseguir que las capas formen una estructura adecuada sin romperse y por tanto terminar siendo tan ligeros. Este número de pliegues difiere del de una masa para hojaldre convencional.
  • Utiliza un tipo de harina con un grado de fuerza determinado para lograr el tamaño justo sin que pierda volumen.

Ahora bien, y lo que realmente nos interesa, después de horneados son el tipo de bollería perfecto para comer sólos o rellenos de alguna mermelada, chocolate, dulce de leche, crema pastelera o incluso el típico de jamón y queso. Un deleite al paladar.

Y sólo en algunas pastelerías, como en la nuestra, se realizan rellenos de pasta de almendra y un baño de almíbar que lo transforma en producto totalmente nuevo y con un sabor que no tiene comparación.

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